Madrid, 16 de Mayo El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, ha visitado esta tarde la Exposición “Principio Potosí” que el Museo Reina Sofía de Madrid acoge hasta el próximo 6 de septiembre, acompañado por su director, Manuel Borja-Villel. Esta Exposición llegará el próximo año al Museo Nacional de Arte y al Museo Nacional de Etnografía y Folklore de La Paz, donde podrá visitarse entre febrero y mayo.
Acompañado por la embajadora del Estado Plurinacional de Bolivia en España, María del Carmen Almendras, y una amplia comitiva de personalidades, el canciller Choquehuanca ha atendido con gran interés las explicaciones de Borja-Villel sobre el planteamiento de esta singular e innovadora muestra artística. De carácter colectivo y antológico, centra su atención en el análisis del concepto de la modernidad y la expansión universal que tuvo lugar desde la colonización de América Latina. A partir de ejemplos de pintura colonial andina, la investigación busca relacionar fragmentos de historia clausurada con las condiciones de producción artística en la actualidad.
De las obras expuestas, 22 proceden de Bolivia (12 lienzos y 10 acuarelas). El emblemático óleo sobre lienzo “Descripción del Cerro Rico e Imperial Villa de Potosí” (obra de Gaspar Miguel de Berrio en 1758 y parte de la colección del Museo Colonial Charcas Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca, en Sucre) preside la Exposición y fue objeto de la atención del canciller boliviano. El director del Museo Reina Sofía y el ministro de Relaciones Exteriores también se detuvieron ante las acuarelas del siglo XIX “Álbum de paisajes, tipos humanos y costumbres de Bolivia” (originario del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia en Sucre y obra de Melchor María Mercado), ya que fue la primera vez que el arte criollo reflejaba la vida y costumbres de los pueblos indígenas de este país.
La comitiva encabezada por el canciller apreció la mirada crítica al mundo capitalista actual que esta Exposición ofrece, una mirada que nace, precisamente, de Potosí y su Cerro Rico. La tesis principal del proyecto “Principio Potosí” sostiene que la modernidad no tiene su origen y fundamento en el racionalismo y la Ilustración, sino en el proceso de expansión y explotación iniciado en el siglo XVI con el descubrimiento de las riquezas minerales en América. Uno de los núcleos económicos que sustentaba la producción artística en estos centros era la Villa Imperial de Potosí, que a comienzos del siglo XVII, durante el primer auge de la plata, era una de las ciudades más grandes del mundo (más que Londres o París entonces) y de mayor impacto económico en el desarrollo global. La producción de imágenes en la región andina de la época, especialmente en Potosí, es inseparable de su telón de fondo: el trabajo en las minas y las consecuencias más negativas de la colonización. Las pinturas seleccionadas de la escuela de Potosí son un reflejo de la sociedad que las produjo, expresión y testimonio de una época.
La Exposición pone de manifiesto, en definitiva, que las condiciones de la producción artística y la función que adopta el arte actual como legitimador de las nuevas elites en la era de la globalización tienen paralelismos evidentes con la función ideológica de la pintura colonial.
Después de visitar esta Exposición, con la que colabora el Ministerio de Culturas de Bolivia y la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, el canciller recorrió otras salas del Museo Reina Sofía y se dirigió, en primer lugar, al espacio emblemático que ocupa el cuadro Guernica que en 1937 Pablo Picasso pintó para el pabellón de la II República Española en la Exposición Universal de París. Ante la mirada conmovida de toda la comitiva, el director del Museo Reina Sofía explicó a David Choquehuanca los hechos que rodearon la creación pictórica más relevante del siglo XX.